Viajar solo

Ventajas e inconvenientes de viajar solo

¿Habéis viajado solos alguna vez?  ¿Cuál ha sido vuestra experiencia? ¿Lo habéis hecho a propósito o porque no quedaba otro remedio?

Según el portal de Statista, en 2015, un 8% de los jóvenes europeos entre 15 y 24 años viajaron solos durante sus vacaciones principales, pero no es solo una cosa de chiquillos alocados, las cifra ascendía a un 11% entre los mayores de 55 años. Otra encuesta realizada por TripAdvisor, esta vez a nivel mundial, indicaba que un 17% de los encuestados estaba interesado en viajar solo por primera vez, y la cifra aumentaba al 25% entre los Millenials.

Viajar soloQuitando los viajes por trabajo, que responden a una obligación, hay dos tipos de viajeros solitarios: los que tienen tantas ganas de viajar que lo hacen aunque no tengan compañía, y los que no quieren que les molesten mientras viajan. Entre los primeros encontramos a los que tienen periodos de vacaciones difíciles, los que tienen más (o menos) presupuesto que sus amigos, o los que simplemente no tienen amigos. En el segundo grupo estarían los aventureros autosuficientes, los que quieren huir de algo o encontrarse a sí mismos, que a veces es lo mismo, y también los asociales.

En cualquiera de los dos casos, hay que tener un sentido de la aventura muy desarrollado y muchas ganas de ver cosas nuevas. Yo he viajado solo en varias ocasiones por cualquiera de los motivos expuestos, y reconozco que tiene sus ventajas e inconvenientes:

El libre albedrío

Sin duda, la mayor ventaja de viajar solo es la libertad de hacer lo que te dé la real gana. Vagar libre como el viento, como el mar, como Nino Bravo. Ver este barrio pero saltarte aquel museo, subir a ese monumento o dejar de caminar y apreciar las vistas, perderte a propósito, callejear sin rumbo fijo, comer cuándo te apetezca sin prestar atención a los hábitos gastronómicos de nadie ¿Hay una manera más feliz de viajar?

viajar solo o acompañadoSin embargo, hay que ponerse bíblicos -las fechas así lo sugieren- para recordar que el libre albedrío obliga a asumir las consecuencias de tus propias decisiones. Esto es, que cuando te pierdes de verdad, no hay nadie para rescatarte; y cuando vuelves de viaje y tus amigos y conocidos te examinan sobre lo que viste o no (porque lo hacen, te examinan) tendrás que justificarte diciendo que eres un viajero y no un turista.

Además, en todo grupo de viajeros siempre suele haber una persona a la que le encanta organizar el viaje, que crea itinerarios en mapas, busca comparativas de hoteles, prepara tablas de excel de actividades… mientras el resto del grupo se deja llevar por la inercia hasta que quedan 2 días para partir. El resultado es un viaje en el que no te tienes que preocupar por nada más que por el paisaje ¿Hay una manera más feliz de viajar?

El descanso del turista

No se puede mantener el papel de turista todo el tiempo, es agotador, entre monumento y monumento hay que descansar, tomarse algo, compartir impresiones, criticar a alguien. Y como beber solo está mal visto, y hablar solo está peor, para esos momentos se hace necesario al menos un compañero de viaje.

Por otra parte, la ventaja de viajar solo es que con un poco de don de gentes, esas personas con las que compartes impresiones pueden ser completos desconocidos que pueden resultar personajes apasionantes. Conocer gente nueva siempre enriquece, lo dicen todos los libros de autoayuda, pero solo si es para un ratito. En el momento en que se lancen a contarte su vida, obra y milagros, puedes mirar el reloj y salir corriendo a coger un tren imaginario.

Ojo, que tampoco apetece hablar siempre, el silencio también tiene muchas virtudes. Las ocasiones en las que tuve que coger el vuelo de las 7 de la mañana a Londres o el AVE de las 7 a Barcelona, mi mayor consuelo fue no tener que mantener ninguna conversación y poder echar una cabezada de unas 2 horas.

“Solo no puedo, con amigos sí” o “Échame una mano, prima”

Por muy autosuficientes que nos creamos, hay cosas que no puedes hacer solo. Es como lo de nadar y guardar la ropa, pero literalmente ¿o nunca habéis entrado de espaldas al mar para no perder de vista la ropa que dejáis en la playa? Pues también ocurre con tu equipaje cuando quieres ir al baño en aeropuertos y estaciones.

Viajar soloDurante los viajes surgen percances, es inevitable, puede ser un problema en la aduana, con la tarjeta de crédito, o con el aparato digestivo… Si no se os ocurren más casos, preguntadle a vuestra madre todas las desgracias que se le pueden pasar por la cabeza mientras estáis de viaje. Puedes -se me ocurre así, por ejemplo- romperte un pie en una isla de Tailandia y necesitar ayuda hasta para salir de la habitación del hotel, no digamos ya para moverte en un aeropuerto. En todos esos casos, un compañero de viaje es lo más parecido al mejor servicio de ayuda en carretera.

Los recuerdos

Tengo un compañero de viajes que es capaz de rememorar con todo lujo de detalles qué itinerario hicimos cada día de cada viaje. Es como contar con un apuntador, un diario viviente, un “tienes recuerdos en Facebook para rememorar” personificado que te ayuda a revivir cada lugar visitado y acontecimiento vivido.

Por el contrario, de los viajes que he hecho en solitario, solo recuerdo vagamente algunos paisajes y anécdotas. Lo demás está en esas fotos que nunca volvemos a ver al volver de viaje. La única ventaja sería la posibilidad de inventar los propios recuerdos, como esas historias que se van transformando con el tiempo porque no hay nadie para contrastarlas, pero creo que no tengo tanta imaginación.

En la ficción

En mi caso parece que la balanza se inclina hacia el viajar acompañado, pero al repasar los relatos del libro Viajeros Infrecuentes he caído en la cuenta de que entre los protagonistas de los relatos hay un buen número de viajeros solitarios, ya sea por voluntad propia o no. Mochileros, ejecutivos, singles, personas que se pierden, personas que huyen de algo o de alguien y viajeros que buscan algo o a alguien… Tal vez en la ficción viajar solo da lugar a un tipo de tramas más emocionantes.

4 comentarios en “Ventajas e inconvenientes de viajar solo

    1. Bueno, los primeros viajes siempre son mejor acompañados, pero en cuanto tengas más soltura tal vez te apetezca una experiencia en solitario.
      Gracias por tu comentario!

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