Phi Phi Islands, Tailandia

La destrucción de Tailandia en el cine

Dos de las grandes producciones que han mostrado Tailandia en el cine hablan de una manera u otra sobre su industria turística, pero también sobre la destrucción, natural o artificial, de sus paraísos desde muy distintos puntos de vista.

Mientras estuve en Tailandia leí un libro sobre un futuro distópico que recreaba una Bangkok acosada por el cambio climático, también leí otro libro que aprovechaba una búsqueda policíaca para situar el origen de la degradación del país en el turismo de masas. Lo que aún no había comentado son las películas que vi antes de ir:

La Playa

En 1996 Alex Garland escribió una novela basada en sus experiencias como mochilero en Filipinas, solo que ambientó la historia en Tailandia, que ya era la meca del turismo en el sudeste asiático. En concreto situó la trama en una isla paradisíaca que utilizó como metáfora del paraíso perdido y los conflictos que conlleva encontrarlo y convivir en él.

La novela se llamaba La Playa, fue definida como “el Señor de las Moscas de la Generación X” y fue tal su éxito que en poco tiempo el propio Garland la convirtió en guión de película para ser dirigida por Danny Boyle.

Boyle era entonces el flamante director de la adaptación de Trainspotting  otra novela de éxito sobre la juventud, y pretendía trabajar con el mismo protagonista, Ewan McGregor. Sin embargo algo falló y el elegido para protagonizar la película fue la estrella del momento, Leonardo DiCaprio, que acababa de triunfar con Titanic y para el que se diseñaron un sin fin de escenas sin camiseta con las que satisfacer a su gran número de fans.

La novela y la película comienzan con Richard, el protagonista, viviendo la vorágine turística de Khao San Road en Bangkok, repleta de mochileros de todas partes del mundo que beben y comen insectos por placer. En uno de los hoteles baratos de la zona, un desconocido un poco desquiciado que acabará suicidándose, le habla de una isla con una playa maravillosa habitada en secreto por una comuna de jóvenes occidentales, y como prueba de su existencia, le dibuja un mapa para llegar hasta ella.

Con su temeridad juvenil y mochilera Richard convence a una pareja de franceses que cohabitan en su mismo hotel para buscar la isla y su idílica playa. Por eso se dirigen hasta Ko Samui en el Golfo de Tailandia y desde allí viajan hasta la misteriosa isla donde ocurrirá todo lo que no os voy a contar pero que, como sospecháis, no será tan maravilloso. Podéis ver un avance en el trailer:

Las islas Phi Phi

Es de suponer que la isla es imaginaria ya que en ningún momento se da su nombre o su ubicación exacta, pero está claramente inspirada es las islas Phi Phi donde se realizó el rodaje de la película.

Las islas Phi Phi son un diminuto archipiélago situado en el Mar de Andamán a dos horas y media en barco desde Phuket. Está formado por cuatro islas que probablemente habéis visto en todos los folletos y reportajes sobre Tailandia y de las que solo la mayor, Ko Phi Phi Don, estaba habitada.

Phi Phi Islands, TailandiaLa escogida para rodar la película fue la segunda en tamaño, Ko Phi Phi Lee, que hasta entonces solo era ocupada por un par de pescadores y que contaba entre sus paisajes con una espectacular bahía de aguas cristalinas y arrecifes de coral: esa fue La Playa.

Desde el rodaje la producción estuvo envuelta en polémica por las modificaciones que se hicieron en la isla: se aplanaron dunas con bulldozers, se plantaron cocoteros donde no los había, o se cavaron zanjas entre la vegetación y la playa para poder rodar mejor algunas escenas. En resumen, se destruyó parte del paraíso para mostrarlo más paradisíaco en cámara. Irónico, ¿no?

Las protestas de los ecologistas fueron tales que hicieron reaccionar a las autoridades y arrancaron a la productora el compromiso de rehacer lo destrozado. No lo consiguieron del todo. Y sin embargo, el verdadero problema vino después, cuando, en parte por la fama de la película y en mayor parte por el crecimiento de la industria, las islas Phi Phi  se convirtieron en un foco de explotación turística. Se talaron árboles para construir hoteles y restaurantes, las cientos de  embarcaciones que las visitan cada día terminaron por destruir los arrecifes de coral, se ensuciaron las playas y aguas de sus costas…

Curiosamente la isla solo recuperó, momentáneamente, su aspecto original, cuando el Tsunami de 2004 se llevó todo por delante.

Lo Imposible

Y aquí es donde vamos a la otra gran producción que mostraba Tailandia en el cine en un momento muy duro de su historia. En 2007 María Belón, una superviviente del Tsunami que asoló las costas del Océano Indico contó su experiencia en la radio. Una de las oyentes era una productora que convenció a Juan Antonio Bayona para rodar la historia que llegaría a ser la película española más taquillera hasta el momento.

Y esta es la historia, por si no la conocéis: una familia formada por un matrimonio (por cierto, esta vez sí, está Ewan McGregor) y sus tres hijos, pasan unas días de vacaciones de Navidad en un resort de Phuket, la capital turística de Tailandia. En los preámbulos de la película vemos las escenas típicas del lugar, las costumbres de los farolillos, la estampa de palmeras, arena, bungalós y piscinas. Todo lo que podéis encontrar a día de hoy en vuestro viaje a Tailandia, solo que de repente llega una ola terrorífica que lo destruye todo y separa a la familia en medio del caos.

La historia a partir de ahí es un dramón y una película de aventuras a partes iguales, que estremece más al recordar que todo fue real. Aunque las escenas de las grandes olas destruyendo la costa fueron rodadas en un estudio en Alicante, muchas otras escenas sí fueron rodadas en escenarios naturales y pueblos de Tailandia, y hubo un empeño por mostrar la solidaridad del pueblo tailandés que se esforzó en socorrer a los turistas a pesar de ver destruido su hogar.

Paradójicamente, y aquí va la reflexión que esconde todo esto que estoy contando, La Playa utiliza un escenario maravilloso para mostrar lo peor del ser humano, mientras que Lo Imposible utiliza un escenario de devastación para mostrar lo mejor del ser humanoLa Playa, en la ficción, nos cuenta la destrucción moral del paraíso, y en la realidad, la película fue causante de la destrucción física de la naturaleza por parte del hombre. Por el contrario, Lo Imposible, nos muestra la destrucción de todo lo construido por el hombre a manos de la naturaleza, y, al mismo tiempo, la fortaleza de la moralidad humana. ¿Cómo os quedáis?

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