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Amazon, el país de las maravillas

Amazon es el país de las maravillas, lo tiene todo. Es como el bazar chino del mundo online. Empezó por los libros, poco a poco ha ido ampliando su catálogo a todo lo que se puede vender y ya va por los productos de supermercado, pronto competirá con los tinder y grindr y nos venderá a nosotros mismos a domicilio y con opción a reembolso. Su presencia en el mundo editorial ha evolucionado tanto que ha revolucionado la industria con su plataforma de publicación, que viene a ser un kit del hágaselo usted mismo en tres cómodos pasos. Es como la tricotosa o la yogurtera de los libros.

No solo cuenta con la preponderancia en libros digitales, sino que su plataforma para imprimir libros físicos y distribuir bajo demanda eliminan muchos inconvenientes, incluida la inversión anticipada en imprenta. No me extraña que las editoriales estén de uñas con Amazon, porque sustituye de un plumazo gran parte de su trabajo. No es del todo cierto, hay mucho más que hacer, ya lo contaba aquí, y sobre todo para hacerlo bien. Pero a poco que evolucione un poco más, las editoriales corren el riesgo de que sus autores pasen de seguir aguantando la exclusividad y los altos royalties y se dediquen a contratar a expertos en plataformas (yo me imagino perfectamente a Pérez Reverte, látigo en mano, dirigiendo a un grupo de becarios para que metan sus libros en Amazon).

Entrar a publicar en Amazon es como entrar en un túnel y descubrir un mundo editorial maravilloso, al menos en la teoría, porque como en el propio País de las Maravillas, una vez que te adentras en él, todo puede ser también un poco caótico y hasta surrealista para un inexperto. La plataforma está llena de opciones, links, recovecos y funciones en beta. Lo que a primera vista parece facilísimo, acaba por darte muchos dolores de cabeza (¿A alguien se le ha venido a la mente un mueble de Ikea?).

¿Quién eres tú?

Para empezar te hacen muchas preguntas, como le hacía la oruga a Alicia, pero preguntas de las que dan miedo contestar, porque no sabes qué estás declarando exactamente o a qué te estás comprometiendo para constatar tu identidad fiscal y tu relación con Estados Unidos (porque la empresa, obviamente, tiene sede allí). No están las cosas como para que te identifiquen incorrectamente en EE.UU., no vaya a ser que no te vuelvan a dejar entrar, y uno tiene un blog de viajes que mantener. Yo les he puesto el link del blog para demostrar que eso es todo lo que me une a su nave nodriza. Por cierto, la clave de todo está en encontrar la galleta de la suerte para lograr que el margen estándar del 30% que se queda el fisco americano, se reduzca a un 5%.

A continuación tienes que empezar con la configuración de tu libro, en teoría en tres sencillos pasos: poner los datos básicos, subir tus archivos, poner el precio… pero pronto descubres que por alguna razón no te aceptan el ISBN, que la portada aparece y desaparece como aquel gato impertinente, o que la navegación que tenías prevista ya no te lleva a donde querías ir, “marinero soy y en la mar nací”.

La versión en papel lleva mucho más trabajo. Aunque hayas maquetado minuciosamente tu archivo con los márgenes indicados, cuando previsualizas el libro en el sistema, las páginas no cuadran con las de tu archivo original, y por tanto el índice tampoco, ni los inicios de capítulo, y como te sale un número de páginas diferentes, tampoco coincide el ancho del lomo de la cubierta. Así te puedes pasar un día entero, o dos, o tres, probando formatos en word, para luego subirlos a Amazon y ver lo que hacen con tu libro. ¿Hay servicio de ayuda? Bueno, hay una guía y un foro con indicaciones contradictorias, como las del sombrerero loco.

En resumen, que publicar en Amazon tampoco es que sea un camino de baldosas amarillas (espera, eso es de otro cuento), y es probable que acabes con ganas de cortarle la cabeza a todo el mundo (esto sí), pero digo yo que Gutemberg lo tuvo peor para sacar un libro en su día, así que tampoco me voy a quejar mucho y voy a seguir con la aventura. En estos momentos del proceso me encuentro como el conejo blanco, dando carreras para conseguir sacar el libro pronto y continuar con el siguiente paso:

 

¡Libro digital ya disponible para reserva!

A no ser que ocurra algún nuevo suceso inexplicable, el libro digital ya está disponible para reserva en Amazon ¿Por qué en reserva? Porque parece que la versión física va a tardar un poco más y es conveniente que salgan al mismo tiempo. Y además, las reservas ayudan a que el día del lanzamiento haya más descargas y eso le gusta a Amazon para posicionar los libros, y lo que le gusta a Amazon, me gusta a mí. Bueno, no todo.

¡Podéis reservarlo desde aquí!: Reserva del libro Viajeros Infrecuentes

¡Feliz no cumpleaños!

 

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