Beberse Perú

Hoy me ha dado antojo por comer –y beber- en un peruano, principalmente por revivir -y rebeber- el viaje del año pasado. Se dice que Lima es la capital gastronómica de América Latina, y no seré yo quien lo confirme ni desmienta porque no tengo un paladar cualificado para ello, ni quiero originar conflictos latinoamericanos, pero desde luego allí no pasamos hambre. Tampoco pasamos sed, todo hay que decirlo, y pudimos probar tres de las bebidas (además de la coca) que son tan patrimonio nacional de Perú como la bandera o el legado inca: 

La Inca Kola es un refresco amarillo y dulzón que se sirve en cualquier rincón del Perú superando con creces las ventas de Coca Cola. Tanto es así que la compañía americana en el más claro ejemplo del “si no puedes con tu enemigo, únete a él”,  incapaz de vencer a la bebida local acabó por comprar parte de la compañía para poder distribuir el exótico refresco fuera de Perú. Reconozco que de ésta probamos poco, sin que la ausencia de alcohol tuviera nada que ver en ello.

El Pisco Sour es un cóctel elaborado con el aguardiente pisco, limón, clara de huevo y angostura. Está declarado oficialmente patrimonio cultural de la nación y tiene hasta un día nacional, el primer sábado de febrero (Si se os ha pasado, aún estáis a tiempo de celebrarlo, invitadme). Aún estoy esperando que en España se celebre, qué sé yo, el día del vino o el de la sangría. Del Pisco Sour probamos todo lo que nos permitió el miedo al mal de altura, y aunque son muchos los lugares que presumen de preparar el mejor, en nuestro ranking particular están los del Bolivarcito en Lima, la terraza de Los Portales de Venezia con vistas a la catedral de Arequipa y el del hotel MaPi en Aguas Calientes.

Plaza de Armas, Cuzco
Plaza de Armas, Cuzco

Y luego está la cerveza cusqueña, que se empezó a elaborar a principios de siglo XX en la región de Cuzco donde vino a sustituir a la cerveza de Chicha, y fue lanzada al resto del país más recientemente para gloria de los consumidores de cerveza autóctonos y foráneos. Sería imposible enumerar los lugares donde degustamos la cusqueña, pero sí podemos destacar esas cervezas con vistas en algunos de los lugares más emblemáticos, como el lago Titicaca (en la imagen principal), el centro de Cuzco o la costa del Pacífico.

Barranco, frente al Pacífico, Lima
Barranco, frente al Pacífico, Lima

Me voy al peruano más próximo a cenar, que se me hace la boca cerveza. Hasta la próxima.

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